Civismo es un think tank que se erige como un cauce de
participación e influencia en el debate público, desde una tribuna invulnerable
a partidos políticos, sindicatos, patronales y lobbies de poder. Facilita que
los ciudadanos forjen su propio criterio, colaboren para dinamizar la sociedad
y ayuda a que gobiernos y parlamentos tengan en cuenta sus sugerencias. El think tank cuenta con analistas internos,
expertos en áreas de fiscalidad, gasto público y políticas públicas con una
junta de gobierno, un consejo asesor y una red de expertos que colaboran en
diferentes proyectos. Como organización sin ánimo de lucro busca ejercer una
influencia directa en la opinión pública.
Dentro de Think Tank Civismo mi trabajo como Responsable de Estrategias de Comunicación consistió en el
establecimiento de vínculos con los distintos públicos de la organización. Mi
trabajo trato de crear nuevos canales de comunicación adecuados a cada uno de
los grupos con los que existía relación. Desde el departamento de comunicación
se diseñó un proyecto que pudiera satisfacer las necesidades de todos los
grupos a los que nos dirigíamos: usuarios web y seguidores en redes sociales,
donantes del think tank, instituciones a las que nos une un estrecho vínculo,
medios de comunicación, grupos internos del think tank, etc.
En el tiempo que estuve dentro de Civismo conseguimos, entre
otros hitos: multiplicar el ritmo de seguidores
en redes sociales por seis; duplicar la tirada de nuestra publicación
trimestral Expectativas; arrancar encuentros dirigidos a jóvenes con personas
de notable influencia en la sociedad; poner a punto todas las bases de datos
que controlaba la organización con más de 3.000 contactos; etc.
